El 7 de mayo de 2026, en Astaná se celebró el congreso fundacional del nuevo partido progubernamental «Ädilet» («Justicia»), con la participación de 931 delegados de todo el país. Por unanimidad, aprobaron los estatutos, el programa político y eligieron como presidente a Aibek Dadebay, hasta entonces jefe de la Administración Presidencial, relevado de su cargo apenas un día antes mediante decreto presidencial.
Dadebay, nacido en 1980 en Almaty, es diplomático de carrera y ha ocupado puestos clave en la estructura presidencial desde 2019. Su nombramiento al frente del nuevo partido no ha pasado desapercibido: llega directamente desde la cúspide del poder.
«Ädilet» articula su programa en torno al concepto de «Kazajistán Justo» —lema político central del presidente Tokaev desde los disturbios de enero de 2022— y se presenta como impulsor de sus reformas, con prioridades en el Estado de derecho, la digitalización, el desarrollo regional y la política social. Su consejo político integra a figuras destacadas: el jefe del Banco Nacional, el ministro de Desarrollo Digital, la defensora del menor y varios politólogos y empresarios de perfil público.
Según la legislación kazaja, el partido aún debe completar el registro oficial ante el Ministerio de Justicia, aunque sus promotores aseguran que ya cuenta con miles de afiliados en todo el país.
Muchos analistas relacionan la aparición de «Ädilet» con la preparación para los próximos ciclos electorales y lo describen como una estructura centrista destinada a generar una competencia política controlada junto al gobernante «Amanat». Algunos trazan paralelismos con el partido «Asar» de principios de los 2000. La pregunta que queda en el aire es si «Ädilet» se convertirá en un verdadero actor político o simplemente en un instrumento para simular pluralismo ante las próximas elecciones.



