En la provincia de Surjandaria, Uzbekistán, se planea crear invernaderos con calefacción solar en un área de 1.000 hectáreas, siguiendo el modelo de la región española de Almería. Así lo anunció el presidente del país, Shavkat Mirziyoyev, durante una reunión celebrada el 27 de febrero, según informó su servicio de prensa.
A los empresarios que se encarguen de la construcción de los invernaderos solares se les ofrecerá tierra en arrendamiento gratuito durante cinco años y estarán exentos, por un periodo de tres años, del pago por el uso de aguas subterráneas.
La decisión se tomó debido a las condiciones climáticas favorables de Surjandaria: la producción en invernaderos cuesta aquí entre dos y tres veces menos que en otras regiones de Uzbekistán. En las 35.000 hectáreas de parcelas domésticas de la provincia, las cosechas se recogen tres o incluso cuatro veces al año, algo único en el país.
El presidente ordenó extender a toda la provincia la experiencia de la “Escuela de Economía Doméstica” ubicada en el distrito de Termez, donde gracias a los invernaderos se obtienen tres cosechas anuales. Escuelas similares se abrirán en los distritos de Angor, Uzun y Denau, y en cada provincia del país se lanzarán dos “escuelas innovadoras de economía doméstica”.
Mirziyoyev señaló otra reserva para el desarrollo regional: los pastizales. Solo en Baisun hay 197.000 hectáreas. Con la restauración de las bombas del río Darband y la organización del suministro de agua para uso agropecuario, se podrán poner en explotación 10.000 hectáreas adicionales de tierras de pastoreo.
Para incentivar el aprovechamiento de estos pastizales, el precio inicial en las subastas se fijará en el 1% del valor normativo de la tierra. Los empresarios que ganen las licitaciones recibirán créditos por 10 años, con un periodo de gracia de cuatro años y una tasa de interés anual del 14%. Además, se prevé una subvención de hasta 120 millones de sum (unos 10.000 dólares) para llevar agua a cada 10 hectáreas.
ℹ️ Almería, en el sureste de España, es una provincia de clima árido y escasas precipitaciones. En la década de 1960 comenzaron allí los experimentos con sistemas cerrados para el cultivo de hortalizas. La combinación de abundante sol, clima templado y métodos de riego innovadores convirtió rápidamente a los invernaderos en la base de la economía local.
Hoy, la superficie de invernaderos en la región supera las 30.000 hectáreas, lo que la convierte en la mayor zona de agricultura protegida de Europa. Los invernaderos son visibles incluso desde el espacio, de ahí el apodo no oficial de “Mar de Plástico”. La producción es continua durante todo el año gracias al riego por goteo, el control biológico de plagas y la gestión precisa del microclima. Las hortalizas se exportan principalmente a Alemania, Francia, Reino Unido y países escandinavos.



