Afganistán crea su primera facultad de medicina tradicional profética

Edificio del Ministerio de Educación Superior de Afganistán. Foto del sitio ariananews.af

El Ministerio de Educación Superior de Afganistán anunció la creación de la primera facultad de medicina tradicional profética del país, en la Universidad de Ciencias Médicas de Kabul (KUMS, por sus siglas en inglés), según informó Amu.tv.

La decisión se tomó en base a un decreto del líder del movimiento talibán —reconocido como organización terrorista y prohibido en varios países—, Hibatullah Akhundzada. En un comunicado publicado el 2 de febrero en la cuenta oficial del Ministerio en la red social X, se afirma que el objetivo de la nueva facultad es “fortalecer la actividad científica, educativa y de investigación en el campo de la medicina tradicional profética”. El organismo señala que la creación de dicha facultad desempeñará un papel importante en el “desarrollo de las ciencias médicas y la formación de personal profesional”.

La medicina profética es un sistema de tratamiento e higiene en el islam, basado en los consejos y recomendaciones del profeta Mahoma, recogidos en los hadices. Se diferencia de la medicina islámica más amplia, que incluye numerosas prácticas derivadas de la filosofía natural griega y que fue sistematizada en la Edad Media.

La medicina profética emplea métodos como la hijama (sangría con ventosas), el uso de miel y comino negro, así como oraciones y encantamientos piadosos. A diferencia de la medicina moderna, este enfoque no contempla intervenciones quirúrgicas y se centra en la dieta, los medicamentos simples y las prácticas espirituales.

Existen programas de enseñanza de medicina profética en varios países musulmanes. En la India funciona la Universidad Islámica Internacional de Medicina Profética. En Arabia Saudí, la Facultad de Medicina de la Universidad Rey Abdulaziz cuenta con una cátedra dedicada a las aplicaciones terapéuticas de esta disciplina.

ℹ️ Desde su regreso al poder en agosto de 2021, el movimiento talibán ha modificado los planes de estudio conforme a interpretaciones estrictas de las normas islámicas. En agosto de 2025, el Ministerio de Educación Superior de Afganistán excluyó 18 disciplinas académicas de los programas universitarios y ordenó revisar más de 200 asignaturas. Los cambios se introdujeron tras una revisión por parte de eruditos islámicos y expertos en sharía, con el objetivo de asegurar que el contenido de la educación superior se ajustara a los “principios islámicos y la política del sistema”. El número de cursos obligatorios de ciencias islámicas se incrementó de 8 a 24 créditos en todas las universidades del país. Durante los dos primeros años de gobierno talibán se abrieron 5.618 nuevas escuelas religiosas, frente a las 1.212 existentes bajo el gobierno anterior.

Las restricciones más severas han afectado a la educación femenina. En diciembre de 2022, los talibanes prohibieron por completo que las niñas y mujeres asistieran a las universidades. Afganistán sigue siendo el único país del mundo donde se prohíbe a las niñas recibir educación más allá del nivel primario. Según datos de la UNESCO, desde agosto de 2021, 2,2 millones de afganas han sido privadas del acceso a la educación secundaria y superior.