Kazajistán deporta a un joven desarrollador ruso que ahora enfrenta cargos por traición

Foto del sitio tizgin.kz

El desarrollador informático de 25 años, Alexander Kachkurkín, fue deportado de Kazajistán a Rusia. A su llegada, fue detenido a bordo del avión y posteriormente arrestado en el marco de un caso penal por presunta traición a la patria. El caso fue dado a conocer por el proyecto de derechos humanos “Pervy Otdel” (Primer Departamento).

Kachkurkín nació y creció en Crimea; en 2014, cuando tenía 14 años, obtuvo un pasaporte ruso. Se trasladó a Kazajistán por motivos políticos. En los últimos años había residido en Almatý, donde trabajaba como ingeniero DevOps y desarrollador. Entre sus clientes figuraba la empresa estadounidense OpenAI.

El 28 de enero, Kachkurkín fue sancionado administrativamente por dos supuestas infracciones: cruzar la calle por un lugar no permitido y fumar shisha en un espacio cerrado. Según los defensores de derechos humanos, ambos informes fueron fabricados. Tras su redacción, la policía acudió a un tribunal solicitando su deportación “por falta de respeto a las leyes y a la soberanía de la República de Kazajistán”.

Todo el procedimiento, desde la elaboración de los informes hasta la deportación, duró apenas unas horas, cuando este tipo de casos suelen prolongarse durante semanas o incluso meses. Kachkurkín fue expulsado de forma urgente a Rusia. Nada más aterrizar, fue detenido dentro del avión y trasladado a un tribunal, que ordenó su prisión preventiva.

En Rusia se le acusa de traición a la patria por supuestas transferencias de dinero a Ucrania. Según el artículo 275 del Código Penal ruso, Kachkurkín podría enfrentarse a una pena de entre 12 y 20 años de prisión o incluso cadena perpetua.

Hace unos días, el 30 de enero, también se supo que Kazajistán planea deportar a Rusia al activista checheno Mansur Movláyev, quien actualmente se encuentra en un centro de detención preventiva en Almatý. En diciembre del año pasado, las autoridades kazajas le denegaron el estatuto de refugiado.

Movláyev es conocido por sus duras críticas al líder checheno Ramzán Kadýrov y por sus denuncias de violaciones de derechos humanos y represiones políticas en esa república. Pasó varios años en una prisión rusa por un caso de narcotráfico. Tras salir en libertad, abandonó el país y residió primero en Kirguistán y luego en Kazajistán, donde fue detenido en mayo de 2025 a petición de Rusia. En su país de origen está acusado de financiar el extremismo y se encuentra en busca y captura federal.