El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, invitó a su homólogo kazajo, Kassym-Jomart Tokáyev, a unirse al “Consejo de Paz” para la gestión de la Franja de Gaza, y a Kazajistán a convertirse en uno de sus estados fundadores, informó el portavoz del líder kazajo, Ruslan Zheldibai, al portal Tengrinews.kz. Según sus palabras, Tokáyev aceptó la propuesta.
“Sería incorrecto ocultar el hecho de haber recibido una comunicación oficial de este tipo del presidente Donald Trump después de una serie de declaraciones de los líderes de distintos países. Sí, el presidente Kassym-Jomart Tokáyev fue uno de los primeros líderes mundiales en recibir una invitación oficial para unirse al ‘Consejo de Paz’ y a Kazajistán para convertirse en uno de los estados fundadores. En respuesta, el jefe de Estado envió una carta al presidente de Estados Unidos expresando su sincero agradecimiento y confirmando su consentimiento para unirse a esta nueva asociación. El presidente confirmó la aspiración de Kazajistán de contribuir en la medida de lo posible al logro de una paz duradera en Oriente Medio, así como al fortalecimiento de la confianza interestatal y la estabilidad global”, declaró Zheldibai.
Trump anunció la creación del “Consejo de Paz” el 16 de enero de 2026. El establecimiento de esta organización forma parte del plan de paz del presidente estadounidense para Gaza, que prevé también el despliegue de fuerzas internacionales. Ese mismo día se anunció la formación del primer comité ejecutivo del Consejo. Entre sus miembros figuran el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; el enviado especial de Trump, Steve Witkoff; el yerno del líder estadounidense, el inversor Jared Kushner; el ex primer ministro británico Tony Blair; el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; y el subasesor de Seguridad Nacional de EE.UU., Robert Gabriel.
Un día antes, la agencia Bloomberg, tras revisar el proyecto de estatutos de la organización, informó de que Trump se convertiría en presidente del Consejo y que él decidiría unilateralmente a quién invitar como miembro. Las decisiones se tomarían por mayoría de votos, pero la aprobación final recaería en el presidente.
El proyecto también establece que el mandato de los miembros del Consejo no superará los tres años. Los estados que deseen obtener un puesto permanente en la organización deberán contribuir con al menos 1.000 millones de dólares.
En los estatutos, el Consejo se describe como “una organización internacional que busca promover la estabilidad, restaurar un gobierno confiable y legítimo y garantizar una paz duradera en regiones afectadas por conflictos o en riesgo de que estos surjan”. El Consejo se convertirá en un organismo oficial una vez que tres estados miembros aprueben sus estatutos.



