Uzbekistán inicia su primer censo nacional desde la independencia

Foto del sitio stat.uz

El 15 de enero comenzó en Uzbekistán el censo nacional de población y agricultura, el primero en la historia del país como Estado independiente.

El objetivo de la iniciativa es obtener datos detallados sobre la composición, migración, estado civil, tipos de actividad y fuentes de ingresos de la población, así como sobre la estructura y situación del sector agrícola.

El censo se prolongará hasta el 26 de febrero y abarcará a unos 38 millones de personas, excluyendo a los ciudadanos que llevan más de un año residiendo fuera del país.

Durante los primeros 17 días, la recopilación de información se realizará en línea a través de Internet; durante el mes siguiente se llevará a cabo mediante visitas casa por casa y apartamento por apartamento, con la participación de representantes de las “mahallas siete”.

Los ciudadanos que participen en la organización y ejecución del censo recibirán una retribución única equivalente a una vez y media el salario mínimo —unos 1,9 millones de sum (153 dólares)—. Todos los encuestadores utilizarán tabletas electrónicas para realizar su trabajo.

ℹ️ El último censo general de población en Uzbekistán se llevó a cabo en 1989, como parte del censo de la Unión Soviética. En los últimos años, las autoridades han intensificado el trabajo en este ámbito: se aprobó una ley que establece que la población debe censarse al menos una vez cada diez años y el sector agrícola, cada cinco.

En 2021 se efectuó un censo piloto de población y en 2022, un censo agrícola de prueba. Sin embargo, la organización de una campaña completa a escala nacional requirió más tiempo: las autoridades estudiaron experiencias internacionales, elaboraron la metodología y realizaron los ajustes necesarios en los documentos organizativos y técnicos, lo que llevó a posponer las fechas del censo principal.

En 2019, el coste del censo se estimó en unos 100 millones de dólares —a razón de 3 dólares por habitante—. En 2024 se redujo a 64 millones, después de que las autoridades decidieran abandonar el método de recogida de datos en papel, lo que permitirá reducir el número de encuestadores de 155.000 a 70.000 personas.