Uzbekistán actualizará su estrategia de defensa ante las nuevas amenazas globales

Shavkat Mirziyoyev. Foto del servicio de prensa del presidente de Uzbekistán

El presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, ha ordenado revisar la Doctrina de Defensa y el Concepto de Seguridad Nacional del país ante los cambios en la naturaleza de las amenazas globales. Así lo informó el servicio de prensa del jefe de Estado.

Al intervenir el 13 de enero en una reunión ampliada del Consejo de Seguridad dedicada al fortalecimiento de la capacidad defensiva del país, Mirziyoyev señaló que en el mundo se están expandiendo los conflictos regionales y que la carrera armamentista está ganando impulso. Según sus palabras, hoy se observa un debilitamiento del respeto a los valores humanos universales y a las normas del derecho internacional. En tales condiciones, los enfoques para garantizar la seguridad requieren una actualización radical.

“Es necesario entender una cosa: la naturaleza de la guerra moderna ha cambiado fundamentalmente. Quien piense que podrá vencer apoyándose únicamente en la cantidad de tanques, aviones o soldados, está profundamente equivocado. Las acciones bélicas actuales se llevan a cabo sobre la base de la inteligencia artificial, el control digital, los medios para infligir ataques de alta precisión y largo alcance, las ciber y robóticas tecnologías, así como la presión político-económica”, afirmó el presidente.

Todos estos cambios dictan la necesidad de revisar los documentos estratégicos del país. La Doctrina de Defensa vigente fue adoptada hace ocho años y requiere una actualización, mientras que el Concepto de Seguridad Nacional, aprobado en 1997, está aún más desfasado. Mirziyoyev planteó la tarea de adaptarlos a las realidades del tiempo.

La nueva doctrina deberá garantizar la preservación del estatus de no adhesión de Uzbekistán a cualquier bloque militar. La república continuará apoyándose en la diplomacia multilateral. La estrategia de desarrollo de las Fuerzas Armadas se basará en las altas tecnologías y en el principio de autonomía militar.

El documento servirá de base para la modernización tecnológica del Ejército. El presidente destacó la necesidad de aplicar soluciones militares avanzadas. Se prestará especial atención al equipamiento de las tropas con complejos robotizados y sistemas no tripulados.

Para preservar la paz, cada esfera deberá pasar a un “modo de trabajo proactivo”. Esto implica responder a posibles riesgos y amenazas de antemano, y no a posteriori. En condiciones de digitalización, la ciberseguridad adquiere una importancia especial.

Se ha encargado a los responsables determinar un conjunto de medidas para proteger los datos personales y los sistemas digitales. También se ha planteado la tarea de fortalecer la resiliencia de la infraestructura digital nacional. Se ha subrayado como cuestión de máxima importancia la preparación de especialistas en el ámbito de la lucha contra ataques informativos.

El presidente recordó que en los últimos años ya se han implementado en las tropas nuevas tácticas. El número de ejercicios militares se ha incrementado en una vez y media, y se han creado unidades de vehículos aéreos no tripulados. Sin embargo, la situación cambiante requiere un mayor fortalecimiento de la base científico-militar.